Sin duda lo más conocido de Rusia son su dos ciudades monumentales: Moscú y San Petersburgo. POLITOURS uno de los grandes especialistas y “descubridores“ de este país, propone unas vacaciones estivales diferentes. La grandiosidad de las dos ciudades reservan al viajero múltiples sorpresas entre las que destaca la rara simbiosis entre lo antiguo y lo tradicional y las nuevas tendencias que se han impuesto en la última década.
En un viaje que no debería llevarnos más de ocho días, el viajero podrá disfrutar de un maravilloso viaje por la nueva Rusia, con sus transformaciones y sus permanencias .En los últimos años Moscú la bella ciudad cubierta por bosques de abedules y acariciada por las aguas de río Moscova que le da su nombre se ha tranformado en una moderna ciudad cosmopolita que acoge al visitante.
El metro es el medio de trasporte más rápido de la ciudad y una obligada visita turística. Los “palacios subterráneos“ son pequeños museos decorados con mármoles, esculturas, y mosaicos que representan el esplendor del realismo sovietico.
También la visita panorámica de la ciudad de San Petersburgo no deja indiferente al turista. Esta ciudad, considerada como una de las más hermosas del mundo, fue fundada el 27 de mayo de 1703 por Pedro I El Grande, siendo la capital del Imperio Ruso desde 1712 hasta 1918, cuando Lenin devolvió la capitalidad a Moscú.
San Petersburgo (antes Petrogrado y Leningrado) es una auténtica ciudad-museo al aire libre, en la que destaca su variada arquitectura, palacios, museos, monumentos históricos y puentes a lo largo de los múltiples canales del inmenso río Neva, por lo que es también conocida como la “Venecia del Norte“. |