Culmina la Peña de Francia sus 1725 metros de altitud con un bello santuario. A partir de aquí se estructuran los valles que conforman la reserva de Las Batuecas, prolongación de la comarca extremeña de Las Hurdes. La parte sur es la que presenta unos mayores desniveles que se hacen cada vez más pronunciados entre La Alberca y Las Batuecas. El Valle de las Batuecas se encuentra situado en la parte meridional de la Peña de Francia. Fue designada reserva nacional de caza y zona de especial protección para las aves. Las altitudes oscilan entre los 300 y los 1730 metros. Presenta unas precipitaciones anuales medias de 1000 mm y una temperatura media anual de 12º C con unas mínimas en torno a los -7ºC en invierno y 28ºC en verano. Desde Sequeros en la C-515 de Béjar a Ciudad Rodrigo existen diferentes accesos a La Alberca y la Peña de Francia. El valle de las Batuecas es accesible desde La Alberca y Las Mestas.
En lo alto sobre una gran roca podremos divisar imponentes valles llenos de colorido y vegetación. A buen seguro nos encontraremos ante nuestros ojos con una variada avifauna entre la que destacan los chivos que corretean despreocupados ante la atenta custodia de su madre en actitud de experta vigilancia, mientras observa minuciosamente los alrededores. Más hacia el valle podremos tener la suerte de contemplar ejemplares de cabra montés y curiosos ejemplares de desmán de los Pirineos muy próximo a los cursos fluviales. Se parece en exceso a una musaraña aunque su hocico tiene forma de trompa y la piel es plateada. En cuanto a los reptiles debemos decir que se han convertido en uno de los valores más singulares de la reserva. Entre las especies más destacadas sobresalen el galápago leproso y la culebra de cogulla. En cuanto a las rapaces destacan los buitres-negro y leonado y el alimoche. Por lo que respecta a la vegetación nos podremos encontrar en nuestro recorrido una importante reserva de especies mediterráneas como las encinas, madroños, alcornoques y castaños hasta matorrales de brezos y jaras.
RUTAS EN BICICLETA O SENDERISMO
Existen multitud de senderos y caminos para la práctica de numerosos deportes, como la bicicleta y el senderismo. En primer lugar el camino por los complicados valles de la Sierra de la Peña de Francia nos conducirá a pueblos de ambiente tranquilo y relajado, entre arroyos de agua pura y manantiales de abundante agua fresca. El hechizo del Santuario de la Peña de Francia os cautivará, mientras que en el descenso os servirán de abrigo los frondosos bosques de robles que abastecen este incomparable marco natural.
Si partimos de Ciudad Rodrigo en dirección a La Alberca nos encontraremos con una rica y variada vegetación mediterránea en todo su trayecto. Es el momento de admirar un paisaje típicamente mediterráneo con abundancia de encinas y alcornoques. Si podemos detenernos en algunos de sus arroyos o manantiales no olvidaremos jamás ese sabor tan particular de la naturaleza agreste y salvaje de estas tierras salmantinas. Un buen ejemplo de ello es el gratificante manantial Ferruginoso, de camino hacia Serradilla del Arroyo. Una vez en esta población continuaremos nuestro avance hasta el llamado Paso de los Lobos a unos 1500 metros de altitud, donde la temperatura comienza a bajar. Es, en este recorrido cuando llegaremos al pueblo de Monsagro donde podremos parar para admirar sus bellas casonas de típico color castellano.
Si continuamos hasta el Paso de los Lobos nos adentramos en una pista forestal por la ladera sur de la Sierra de la Peña de Francia. Si detenemos nuestro avance por unos minutos podremos observar como la quietud del lugar nos hace desplazar todos nuestros sentidos hacia el dulce olor que desprende la variada y salvaje vegetación de enebros, fresnos, jaras, tomillos y romeros que nos rodea. Sin embargo, también es el tramo más difícil de todos por su terreno escarpado y sus fuertes pendientes. Si queremos llegar a las mayores alturas de la Sierra de Francia es necesario ascender un duro y difícil tramo para alcanzar el majestuoso Santuario de la Peña de Francia desde donde podremos obtener una maravillosa panorámica de la región.
Si descendemos de la Peña de Francia en dirección a La Alberca disfrutaremos del cobijo que nos proporciona la frondosa masa forestal que nos rodea, el ruido de los manantiales de agua fresca y el silencio proverbial de estos parajes naturales. Entre La Alberca y Béjar es cuando más se disfruta del trayecto puesto que transcurre entre ríos de aguas cristalinas y frondosas masas forestales con una rica y variada fauna. Para quienes lo prefieran se puede cambiar el itinerario en dirección a Béjar por el Puerto del Portillo desde donde se accede al Monasterio de Las Batuecas, en un verdadero paraíso de la naturaleza. |